Foto de Personas dandose la mano

¿Qué es la ley de dependencia y cómo puede ayudarme?

Un mayor dependiente es aquel que, precisa de forma permanente la atención de otra persona o de ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria, ya sea derivado de la edad, de una enfermedad o discapacidad.

En estos casos, la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia (enlace al BOE: clica aquí ), permite solicitar ayudas para dar soporte en el cuidado de estas personas dependientes.

¿QUIÉN PUEDE SOLICITAR AYUDAS A LA DEPENDENCIA?

Las puede solicitar:

  • Cualquier persona con alguna enfermedad
  • Un familiar
  • Un representante legal
  • Una administración pública

¿QUÉ REQUISITOS HE DE CUMPLIR PARA QUE ME RECONZOZCAN LA LEY DE DEPENDENCIA?


1. Necesitar de la atención de una o más personas o necesitar ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria.

2. Residir legalmente en territorio español y haberlo hecho durante cinco años, de los cuales dos deberán ser inmediatamente anteriores a la fecha de presentación de la solicitud ( a excepción de los emigrantes retornados). Para los menores de cinco años el período de residencia se exigirá a quien ejerza su guarda y custodia.

3. Las personas que carezcan de nacionalidad española se regirán por lo establecido en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, en los tratados internacionales y en los convenios que se establezcan con el país de origen. En el caso de tratarse de menores se estará a lo dispuesto en las leyes del Menor.


¿CUÁNTOS GRADOS HAY EN LA LEY DE DEPENDIENCIA?

La situación de dependencia se clasificará en los siguientes grados:

a) Grado I. Dependencia moderada: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.

b) Grado II. Dependencia severa: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no quiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.

c) Grado III. Gran dependencia: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

Cada Comunidad Autónoma determinará qué órgano es el competente para valorar la situación de dependencia en cada caso

 

¿QUÉ PRESTACIONES SE DAN A LA DEPENDENCIA?

Las prestaciones de atención a la dependencia podrán tener la naturaleza de servicios y de prestaciones económicas.
La prioridad en el acceso a los servicios vendrá determinada por el grado de dependencia
El reconocimiento de la situación de dependencia se efectuará mediante resolución expedida por la Administración Autonómica correspondiente a la residencia del solicitante y tendrá validez en todo el territorio del Estado
Dentro del procedimiento de reconocimiento de la situación de dependencia y las prestaciones correspondientes, los servicios sociales correspondientes del sistema público establecerán un programa individual de atención, en el que se determinarán las modalidades de intervención más adecuadas a las necesidades de entre los servicios y prestaciones económicas previstos en la resolución para su grado, con la participación, previa consulta y, del beneficiario, del familiar o entidades tutelares que le representen, entre las distintas alternativas propuestas.
El grado puede ser revisado por varias causas; mejoría o empeoramiento, error de diagnóstico o aplicación de baremo.

 

¿QUÉ SERVICIOS CONTEMPLA EN LA LEY DE DEPENDENCIA?

1. Los servicios de prevención de las situaciones de dependencia y los de promoción de la autonomía personal.
2. Servicio de Teleasistencia.
3. Servicio de Ayuda a domicilio:
- Atención de las necesidades del hogar.
- Cuidados personales.
4. Servicio de Centro de Día y de Noche:
- Centro de Día para mayores.
- Centro de Día para menores de 65 años.
- Centro de Día de atención especializada.
- Centro de Noche.
5. Servicio de Atención Residencial:
- Residencia de personas mayores en situación de dependencia.
- Centro de atención a personas en situación de dependencia, en razón de los distintos tipos de discapacidad.

 

¿QUÉ BENEFICIOS TIENE SOLICITAR LA LEY DE LA DEPENDENCIA?

La Ley 39/2006, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, más conocida como La Ley de la dependencia, reconoce varios tipos de ayudas para la persona con demencia que la solicita. Pueden ser de tipo económico o mediante servicios. Por ejemplo, la persona tiene la posibilidad de pedir ayuda para poder llevar a cabo las actividades de la vida diaria, de acudir a un centro de día y la opción de obtener una plaza pública en un centro residencial. Estas ayudas son excluyentes entre sí, lo que significa que si se le concede una, automáticamente se le retiran las otras.

La Ley prevé también conceder al solicitante la Prestación Económica vinculada al Servicio (PVS), más conocida como el cheque servicio, por el que la persona a la que se proporciona esta prestación buscará en el sector privado el recurso que más se adecúe a sus necesidades. La Comunidad autónoma, en la que resida, le ayudará a financiar su coste, mediante una ayuda económica mensual, cuyo importe dependerá del grado de dependencia y de los recursos económicos con los que cuente esta persona.

En el caso de solicitar una ayuda económica para contribuir a los gastos originados para que esa persona sea cuidada en el entorno familiar, se debe probar que el individuo está recibiendo estos cuidados desde, al menos, un año antes. Además, el cuidador debe estar empadronado en el domicilio del paciente.

La cuantía económica, que dependerá del grado de dependencia, oscilará entre unos 715 euros, que corresponde a la prestación máxima, si la persona tiene un grado III, y 153 euros, que es la subvención mínima y corresponde a un grado I.

El plazo para recibir esta prestación económica debe ser como máximo de dos años (plazo suspensivo) que comienza a contar desde la fecha en que finaliza el Programa Individual de Atención (PIA). En este informe, elaborado por los Servicios Sociales, se determina el servicio o la prestación económica más adecuada para que la persona reciba los cuidados necesarios.

Esta prestación solo es compatible con el servicio de teleasistencia y con los servicios de prevención y promoción de la autonomía personal.

 


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